Filósofo de Banqueta

¿Soy filósofo de banqueta? Eso dice mi querido compañero de podcast Rodrigo González, cuando se refiere a dos desconocidos dando su opinión al respecto de temas de la vida, los negocios, y los acontecimientos presentes.


Este tipo de definición me recuerda a los grandes escritores de los años 60 y 70’s que se congregaban en cafés y cantinas a debatir los acontecimientos de aquellos días, no que me comparo con ellos en lo mas mínimo, jamás, esos grandes son grandes de verdad.


Sin embargo parece ser que cuando te informas de muchos temas llegas a tener una opinión propia, aquellos que creemos que nuestra opinión debería estar plasmada en un libro escribimos para que ésta se quede clavada en la historia y juzgada por aquellos que se aventuran a leernos.


Mi opinión creo yo viene de mi necesidad de leer muchos periódicos al día e informarme de las condiciones del mundo de los negocios, es parte de lo que hago en mi trabajo, mucha gente espera que dé mi opinión acerca de los precios internacionales de los lácteos los cuales se cotizan como un comoditie, la leche y los quesos es el principal producto, tengo que emitir una opinión y dar cursos en diferentes países de cuáles son la tendencias de abasto y precio, esta es solo una parte de lo que hago como empresario.


Leer un poco al día me ha llevado a dar Mi opinión banquetera la cual me ha salido cara, con un podcast con 89 capítulos y un Libro llamado “El Poder de la prosperidad” (de Solar Editores y vendiéndose actualmente en Amazon para Kindle y en físico), el cual cuando lo escribí no tenia mas que una idea, cuando nadie hizo caso a esta idea tuve que buscar una editorial y pagarle yo para que se corrigiera el libro para después publicarlo y venderlo por mi cuenta, fue toda una nueva experiencia y aunque solo vendí un par de miles de libros (yo esperaba millones) nadie me conocía y hasta la fecha casi nadie me conoce a excepción de los 12 mil seguidores que he hecho en las diferentes redes sociales, los cuales día a día me continúan dando su apoyo.



Ser filosofo de banqueta no es trabajo sencillo, es un constante dar mi opinión y ser juzgado por ello, no solo por desconocidos, si no por aquellos cercanos a mi, sin embargo como diría mi querido amigo Rodrigo González, al filósofo de banqueta no le importa lo que digan, no lo hace para demostrar que sabe mas que otros, mas bien, el filósofo de banqueta opina esperando lanzar un grito en las oscuridad y que alguna alma le escuche y pueda valorar su opinión ya sea para bien o para mal, el filósofo de banqueta se sienta, y comienza a hablar con otros filósofos de sus experiencias de la vida y de como resolver las cosas, entonces si soy un filósofo de banqueta el cual ha sido tan necio que ha escrito un libro y tiene en vísperas unos mas, ni modo, los filósofos banqueteros y de bacardi somos necios y creemos que de una forma u otra, algún día nuestra opinión trascenderá el espacio y llegara a oídos de muchos, aunque solo sea la opinión de la experiencia de la vida, la cual por cierto, es la mejor escuela que puedes encontrar para salir adelante.


#elpoderdelaprosperidad






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